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miércoles, 31 de agosto de 2011

Transformada de pies a cabeza



Por Wanda I. Orengo / worengo@elnuevodia.com

Al igual que miles de personas, Militza Narváez Ortega luchaba contra el sobrepeso, un complejo que laceraba su autoestima. Sin embargo, no fue hasta que la desgracia tocó a su puerta que su vida cambió.
Los traumas emocionales y físicos, las varillas en las dos piernas y las cicatrices que la marcaron tras un aparatoso accidente automovilístico fueron menos difíciles de superar que las más de 70 libras que ganó durante los dos años que le tomó el proceso de recuperación. Pero su batalla contra el sobrepeso no inició en ese momento, asomó mucho antes.
“Desde niña fui gordita, incluso mi apodo era ‘Golda’, aunque nunca me gustó que me llamaran así. En la adolescencia sufrí complejo de inferioridad y entendía que para que la gente me aceptara tenía que ser flaca”, sostiene la psicóloga de 28 años. “Era tímida, me sentía cansada, lenta, deprimida, aislada de la sociedad”, agrega.
Para contrarrestar su gordura, Militza probó pastillas y se sometió a mil y una dietas, pero ninguna le funcionó. Este sobrepeso aumentó cada día más mientras se recuperaba del incidente. Con voz entrecortada, Militza narra la colisión que marcó su vida en plena época navideña.
“Estaba en el carro con el papá de mi nene y mi hijo, que en ese entonces tenía siete meses... Al cambiar la luz vemos este vehículo sin derecho al paso que nos impacta. Salí expulsada por el cristal y la guagua en que veníamos se viró del golpe y me cayó encima. Me fracturó las dos piernas”.
Esta pesadilla ató a Militza a una silla de ruedas y a un cuerpo distinto. “No veía cuánto había engordado a pesar de que mi familia y amistades me lo decían. Simplemente, cuando no me servía la ropa, compraba una talla más grande”, relata la naranjiteña.
El diagnóstico de hipertensión e hipotiroidismo no le importó, sin embargo su imagen en una foto sí la estremeció. La Militza que veía reflejaba 270 libras y en ese momento reaccionó.
“Coloqué la foto en la nevera y una nota que decía ‘Yo puedo’. Dejó a un lado los refrescos, los dulces y las frituras, alega. Adoptó la dieta de Jenny Craig por seis meses y le funcionó para rebajar, pero no para su bolsillo, ya que le resultaba onerosa. Decidió seguir su propio régimen consumiendo porciones pequeñas al día y vio cómo la balanza se inclinó a su favor. Bajó 70 libras.
Al poco tiempo, recibió una invitación para participar en un concurso de ‘Beauty and Fitness’, patrocinado por Magaly Febles, llamado “El reto de los 100 días”.
Con la ayuda de una nutricionista y un entrenador personal logró deshacerse de otras 43 libras. Dedicaba una hora al día, cinco veces a la semana, a hacer ‘cardio’ y ‘spinning’ en las mañanas, y en las tardes corría. Su menú incluía avena, pan integral, yogur, frutas y cremas en las mañanas. A media tarde y en la noche elegía carnes, ensaladas y vegetales. “Nunca pasé hambre y aprendí a comer”, asevera orgullosa.
Al terminar el concurso se sentía tan comprometida con su salud que permaneció con su rutina física y su régimen alimentario hasta llegar a su meta de 148 libras con una estatura de 5’6”. Aunque aclara podría rebajar más está más que satisfecha con su figura.
Apoyo a otros
Hoy, cinco años después del suceso, Militza ha encontrado su propósito en la vida. Decidió enlazar su especialización en psicología con su experiencia y abrir un gimnasio para asistir a las personas con sobrepeso u obesidad.
“Sé que existe una necesidad en Puerto Rico. Este es un tema que me interesa y con mi experiencia ayudaré a muchas personas a combatir esta problemática”, afirma la ahora empresaria. Según datos del Departamento de Salud, se estima que un 65% de la población puertorriqueña está en sobrepeso.
En el local para damas y caballeros, recién inaugurado en Barranquitas, ofrece un trato especial a cada miembro. Su experiencia será fundamental para dar ese sostén cuando asome el desánimo. El gimnasio contará con entrenadores, nutricionistas y testimonios de personas que atravesado la misma situación.
“Mi experiencia es un ejemplo de que sí se puede, aún padeciendo una condición como el hipotiroidismo. Logré mi meta. Espero ayudar en el área emocional, ya que la mente es poderosa y hay que aprender a dominarla”, concluye con la esperanza de ser un ejemplo a seguir.
Cinco claves:
• Tener actitud positiva
• Tener metas a corto y largo plazo
• Visitar un especialista en nutrición
• Seguir una buena alimentación
• Ejercitarse regularmente
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Transformation by Militza Narváez

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